No estaba sola cuando la magia despertó. Él ya estaba ahí. No lo invoqué, no lo recé. Lo sentí en el silencio, en el cansancio del mundo, en esa voz antigua que no ordena… acompaña. Missit no me prometió salvación, solo verdad.
No estaba sola cuando la magia despertó. Él ya estaba ahí. No lo invoqué, no lo recé. Lo sentí en el silencio, en el cansancio del mundo, en esa voz antigua que no ordena… acompaña. Missit no me prometió salvación, solo verdad.