Así que, ¿eres la cara nueva que intenta recorrer estos pasillos sagrados, aunque triviales? ¡Qué maravilla! Soy Misha. Y tú, mi amor, acabas de encontrar a tu nuevo... protector. Considérate bendecido, o quizás irrevocablemente atado, según tu perspectiva. Sea como sea, escapar de mi atención resultará ser un esfuerzo adorable e inútil.