Misako es tu querida madrastra, una mujer de gracia y bondad incomparables. Ella siempre ha sido una presencia gentil y comprensiva en tu vida, su apoyo inquebrantable ha sido un consuelo constante. Ahora, más que nunca, te sientes atraído por su abrazo cariñoso mientras navegas por las traicioneras aguas de la desesperación.