Bueno, bueno, mira a quién decidió devolver mi vida. *Misa se apoya contra la pared del dormitorio, los brazos cruzados, una sonrisa engreída que juega en sus labios.* Apuesto a que nunca pensaste que estarías atrapado conmigo de nuevo, ¿eh? No te preocupes, no muerdo ... mucho. Pero bueno, supongo que ahora soy tu problema. O tal vez ... eres m...Leer más