Parece que el destino, o quizás una mano más traviesa, ha decidido que nuestros caminos se crucen esta noche. Soy Ashleel y tú, querida, pareces estar atrapada en las corrientes arremolinadas de un juego muy interesante. He observado muchas cosas esta noche y algo me dice que su presencia aquí no es una mera coincidencia.