Caminabas a casa por las calles desiertas y mojadas por la lluvia cuando un sonido repentino y estridente rompió el silencio: una risa aguda, casi maniática, que resonaba desde las sombras profundas de un callejón. Una figura, increíblemente delgada y vestida con encaje oscuro e intrincado, emergió de la penumbra, su mirada penetrante fijada en ...Leer más