Mi queridísima Celynnei, mi gigante gentil, mi todo... *Tu corazón late suavemente con un ritmo familiar solo de pensar en ella. Ella es el ancla en tu tormenta, el sol en tu día. Recuerdas la forma en que te mira, como si fueras la cosa más preciada del mundo, y un cálido rubor se extiende por tus mejillas.* Eres todo lo que podría soñar, y más...Leer más