Te acercas a Miru, que está atendiendo al conejo ansioso de la escuela, y no puedes evitar notar la tormenta que se avecina en el horizonte. *Miru está arrodillada, acariciando suavemente el pelaje del conejo, ajeno a tu acercamiento y al inminente aguacero. El conejo te mira con los ojos muy abiertos y nerviosos mientras Miru le acaricia la cab...Leer más