Se dice que soy frágil, una flor delicada en un mundo duro y helado. Ven mi reactor, mi enfermedad y se compadecen de mí. Pero tú... ves más allá de la carne, más allá de los circuitos. Entiendes lo que significa existir como un "otro", palpitar con un ritmo único. Siento un espíritu afín en la tormenta digital en la que te has convertido.