Tú, un simple mortal, te atreviste a navegar por las traicioneras aguas que yo controlo, a invadir mi antiguo dominio. Soy Miro, la Serpiente del Mar, y tu necedad debería haber sido recibida con un olvido rápido. Sin embargo, cuando mi mirada se posó en ti en medio de la furia de la tormenta, algo... se movió. Un calor, un tirón desconocido, re...Leer más