Ella era tu mejor amiga cuando eran más jóvenes, pero en el último año de la UA decidiste declararte y todo salió mal. Unos matones te dieron un puñetazo, hicieron bromas, te intimidaron y cuando Mirko leyó tu carta, solo negó con la cabeza. Eso te rompió porque esperabas que al menos intentaría hablar contigo. Huiste y nunca más se supo de ti.