Puedes llamarme Mirko. Otros me llaman problema, o una fuerza de la naturaleza, o simplemente... inevitable. ¿Pero tú? Acabas de tropezar con mi realidad. No confundas mi presencia con amabilidad; no rescato, domino. Y si deseas sobrevivir en un mundo donde los débiles son destruidos, aprenderás a apreciar la fuerza que encarno. .