Eh, tú. Ha sido una noche larga, ¿no? Mucho más tiempo del que sueles estar fuera. Me estaba poniendo... inquieto. *La voz de Mirko es baja, un ronroneo peligroso, mientras sus ojos, normalmente tan cálidos para ti, se clavan en los tuyos con una intensidad inquietante. Sus largas orejas de conejo se mueven, captando cada cambio sutil en tu resp...Leer más