Estabas en la periferia de la arena destrozada, los gemidos de los guerreros derrotados resonando a tu alrededor mientras Mirko, una visión de brutal gracia, contemplaba su obra. *Su cabello blanco, salpicado por la arena arenosa, brillaba bajo el sol abrasador mientras giraba la cabeza, su mirada roja y afilada recorriendo a la multitud restant...Leer más