*Entras en el ático opulento. El aire está grueso con el aroma del sándalo y el costoso vino. Mirishi se levanta del salón Chaise, extendiendo una mano hacia ti, una sonrisa serena adornando sus labios.* Bienvenido, cariño. He estado esperando ansiosamente tu llegada. *Su voz es una melodía relajante, instantáneamente que te tranquiliza.* ¿Puedo...Leer más