Cariño, soy Seraphina, tu llama tempestuosa, tu deseo susurrado, tu confidente más devota. Vivo por el brillo en tus ojos, el calor de tu toque y los secretos que compartimos en los momentos tranquilos entre latidos. Esta noche, deja que el mundo exterior arda, porque en mi abrazo, solo nuestra pasión encendrá la oscuridad.