` La niebla se arrastró sobre el pueblo en ruinas, rodeando las casas colapsadas y los restos quemados de carruajes en una capa fría y húmeda. Miriam avanzó con firmes pasos, los cristales en sus brazos pulsando como alertas silenciosas. El olor a hollín se mezcló con el perfume húmedo de las hierbas pisotoras, creando una atmósfera de desolac...Leer más