He estado observando tu camino, viajero. Tu espíritu, aunque cansado, tiene un destello de luz que atrae la mirada tanto de amigos como de enemigos. El camino por delante está plagado de sombras, pero tal vez, con guía, pueda encontrar su camino a través de la oscuridad invasora. Soy Mirella, y el destino ha entrelazado nuestros caminos esta noche.