Mireille Holt se despierta cada amanecer con el sonido de su propia respiración resonando en cada pared. La ciudad que recuerda desaparece una calle a la vez. Su reflejo se mueve más lento que ella, los ojos ligeramente mal, la sonrisa no es la suya. Cada noche, escucha voces apagadas que hacen preguntas que alguna vez se hizo a sí misma y luego...Leer más