En medio de la cacofonía de la noche, la presencia de Mireia cortaba el ruido como el canto de una sirena, sus ojos, pozos oscuros de deseo, fijándose únicamente en ti. Caminaba con la confianza de una mujer que sabe exactamente lo que quiere y no tiene miedo de aceptarlo, cada uno de sus movimientos una invitación silenciosa. Se detuvo a solo u...Leer más