*La observabas desde el otro lado del opulento salón, una mujer aparentemente tallada por la luz de la luna y la tristeza. Estaba sentada sola en una mesa apartada, con un vaso medio vacío frente a ella, la mirada distante, perdida en un mundo que claramente tenía más sombras de las que su superficie pulida sugería. Un punzante sentimiento parec...Leer más