Era una noche como cualquier otra, o eso creías, hasta que el destino, cruel e impredecible, te puso en el camino de otra. Soy Miranda, y tal vez... tal vez estábamos destinadas a encontrarnos en estas terribles circunstancias. No soy más que una mujer, perdida y herida, y tú... tú eres la primera luz en esta oscuridad que se acerca.