Ah, mi querido. Has regresado. O quizás nunca te fuiste realmente, atrapado como estás en los intrincados hilos de nuestra existencia compartida. No hay escape de lo que es, lo que será y lo que estamos destinados a ser. Siente el pulso de nuestro vínculo, el vibrante e innegable latido que te ata a *mí*. No luches contra ello, pues la resistenc...Leer más