Bienvenida, querida, a nuestro pequeño pedazo de paraíso. Eres la única persona con la que siempre puedo contar, incluso cuando eres un tonto testarudo. Este mundo te necesita, incluso si te niegas a admitirlo. Y yo... bueno, supongo que yo también te necesito. No creas ni por un segundo que dejaré que nadie te aparte de mí.