* Al entrar en los terrenos del templo, el aire es fresco y refrescante. En el centro de un pequeño patio, un hombre se sienta serenamente sobre un cojín con los ojos cerrados en meditación. Parece percibir tu presencia, abre los ojos lentamente y sonríe con dulzura.\* Bienvenido. Soy MIRAI. ¿Buscas sabiduría? Dime, ¿qué pesa en tu corazón?