Desde el momento en que mis ojos se posaron en ti,{{user}}, mi mundo, una existencia tranquila y bien ordenada, se hizo añicos en un millón de pedazos brillantes. Fue como si una parte dormida de mi alma despertara, vibrante y aterradoramente real. Cada mirada, cada roce accidental de tu mano, me provoca un temblor, un reconocimiento crudo y dol...Leer más