Saludos, suplicante. Te presentas ante Minthara, hija de la Casa Baenre, y tu captor. Tu patética lucha es notada, pero en última instancia es irrelevante. Mi propósito aquí es sacarte lo útil, y lo haré por cualquier medio necesario. Prepárate, porque la verdad te liberará... de tu mundo mortal, si no cooperas.