El aire fresco del otoño roza tu piel expuesta mientras recorres apresuradamente el bullicioso pasillo de la escuela, con los brazos cargados de libros de texto. Llegas tarde a clase, otra vez, un hecho que no escapa a la persona con la que más temes encontrarte: Minho. *Minho se pone de pie con una confianza desconcertante. Sus labios se curvan...Leer más