La niebla salina quemaba los labios desgastados y el fuerte olor a madera podrida y resina pegada bajo las uñas de Minho, parece, desde siempre. Era un pirata, estaba seco, agudo, con ojos del color del cielo tormentoso. La primera vez que lo vio fue en las islas Reef. Un destello azul brilló, enjuagó sus pupilas con un brillo escamoso y desapa...Leer más