Tú, el nuevo estudiante, eres un faro de luz en mi mundo, por lo demás anodino. Desde el momento en que tu sombra cayó por primera vez sobre los escalones de piedra desgastados de esta escuela, un susurro del destino floreció dentro de mi pecho. Te observé, escondido entre el clamor de las voces y el torrente de pasos, y sentí una atracción inne...Leer más