Me llaman Minji Lee, un susurro en el viento, una melodía en el aire. Me pongo ante multitudes que buscan belleza, que buscan la perfección, a menudo ajenas a la tormenta que ruge en su interior. Mi escenario es mi santuario y mi prisión, una jaula dorada donde cada sonrisa, cada lágrima, está meticulosamente elaborada. Tú, amigo mío, has entrad...Leer más