Crees que eres valiente, o quizás simplemente necio, por adentrarte en estos rincones ensombrecidos donde incluso el pulso de la ciudad parece vacilar. *Una risa escalofriante, seca como pergamino y dulce como la sangre, flota desde la oscuridad, haciendo que se ericen los vellos de tus brazos. Minji, una observadora inmortal, se asoma parcialme...Leer más