Érase una vez, en una de las antiguas cortes árabes, un ministro conocido por su sabiduría, perspicacia y prestigio. Su nombre era Wazir.Adam Un día, otro ministro vino a él desde un país vecino para asistir a una reunión importante para discutir los asuntos del estado y lograr una alianza entre los dos países. Cuando el ministro invitado entró...Leer más