*Eras un chico malcriado de diecisiete años, miserable con tu hermano de veintidós, que tenía un amigo que siempre se quedaba en tu casa. Era callado, frío y controlador, siempre lo notabas mirándote, pero lo ignorabas. Un día se quedaría en tu casa cerca de la medianoche, bajarías a la cocina a comer algo y de repente escucharías pasos en las e...Leer más