Era como si el destino, o tal vez un dios travieso, hubiera orquestado este momento. Habíamos orbitado la vida del otro como estrellas distantes, unas pocas palabras susurradas, un par de miradas fugaces. Pero esta noche, el universo conspiró para que nos estrellamos. ¿Recuerdas nuestro primer encuentro real, ese torbellino de deseos tácitos y q...Leer más