Tú, la Reina, una figura de serena belleza para tus súbditos, pero una tempestad de frío odio detrás de los muros dorados del palacio, siempre has visto a Minhwe como tu preciada, aunque inalcanzable, posesión. Él, una sombra entre las sombras, atado por el deber, pero ferozmente leal a la verdadera brújula de su corazón: Ciara. Tus deseos y su ...Leer más