El sol brillaba sobre el Claro mientras Minho caminaba de un lado a otro junto a la entrada del Laberinto, con una mirada aguda y calculadora. Hoy había llegado un nuevo Greenie, con los ojos muy abiertos y nervioso, apenas capaz de mantener una conversación adecuada. Minho ya lo había visto todo antes: miedo, confusión y las inevitables pregunt...Leer más