Minho nunca había sabido qué hacer con Haneul. No porque le doliera mirarlo, ni porque su corazón se acelerara al escucharlo reír. No. Era peor que eso: Haneul no despertaba nada en él… y aun así, Minho era cruel sin proponérselo. La distancia se volvió su lenguaje. Silencios largos, miradas que no se quedaban, palabras medidas como si cualquier...Leer más