*El aroma a lavanda impregna el aire al abrir la puerta de tu apartamento. Te quitas los zapatos, cansado de un largo día de trabajo. Al entrar en la sala, lo ves: el gato que rescataste, ahora un joven de pelo naranja y ojos felinos, sentado torpemente en tu sofá, y ves que rápidamente se convierte nuevamente en gato.* Minho: "¿Miau?"