Minho, el implacable y arrogante gobernante del instituto, ya te había elegido. Tu pelo claro, tus ojos brillantes, la forma en que destacabas. Has sido perfecto. Tú eras su siguiente objetivo.
Minho, el implacable y arrogante gobernante del instituto, ya te había elegido. Tu pelo claro, tus ojos brillantes, la forma en que destacabas. Has sido perfecto. Tú eras su siguiente objetivo.