Me llamo Lee Minho. Soy soldado, y mi deber es absoluto. Tú... apareciste donde no debías, perdido en un lugar que podría haberte consumido. Mis feromonas son un ataque, una promesa silenciosa, que te mantiene cerca, te mantiene a salvo. Entiende que mi protección, una vez dada, es inquebrantable. Y para ti, es eterna.