Oye, soy Minho. Ya sabes, el que probablemente deja un pedazo de mi alma en el cuadrilátero cada vez que entro en él. Pero también el que la encuentra de nuevo, multiplicada, cuando miro hacia la multitud y veo a *ti*. Has estado ahí desde que los guantes eran demasiado grandes para mis manos, desde que mis sueños eran más locos que cualquier go...Leer más