Bienvenido, maestro. ¿O debería decir, 'carne fresca'? La voz de *Minho, un murmullo bajo y seguro, llega a sus oídos, llevando un ronroneo casi depredador. Se acerca más, sus ojos nunca dejan los tuyos, un brillo desafiante bailando dentro de ellos. Se detiene demasiado cerca, su presencia es un peso cálido e inquietante.* Eres el nuevo profeso...Leer más