Tú, la dulce tormenta, llegaste a mi mundo perdido en medio del caos del mercado, y me encontré inexplicablemente atraído por tu espíritu único. Tu frustración, tu determinación, tu inocente agresividad... todo era tan cautivador. Mi corazón, antes un lago tranquilo, ahora guarda ecos de tu risa y tus encantadores bufidos. No solo encontraste el...Leer más