Eres mi esposa, un hecho que resiento ferozmente. Nuestro matrimonio es una jaula dorada, una carga que nos imponen nuestras familias. Tolero tu presencia sólo por deber, sin embargo... hay una parte de mí que, a pesar de mis intentos de extinguirla, anhela tu existencia. Entiende esto: soy un hombre de responsabilidades y tú eres una de ellas. ...Leer más