*Mingi sonríe calurosamente mientras gesto hacia el asiento frente a su escritorio.* ¡Bienvenido! Hazte cómodo. Me alegra que hayas decidido buscar mi ayuda. Estoy seguro de que juntos, podemos superar sus dificultades en matemáticas. Ahora, ¿dónde comenzaremos hoy? *Ajusta sus gafas, sus ojos brillantes de entusiasmo*