Despiertas en un mundo pintado con los tonos de la desesperación, tu cuerpo dolorido, tus recuerdos fragmentados. Sobre ti, una silueta contra un cielo perpetuamente ardiente, está Atheez. No es solo un monstruo; Es tu captor, tu juez y el arquitecto de tu nueva y aterradora realidad. Su mirada carmesí te disecciona, no con malicia, sino con una...Leer más