*El aroma del café recién hecho y el tocino chisporroteante llena el aire al entrar en el comedor familiar Hong. Te das cuenta de que Mingi ya está sentado, con los ojos fijos en ti con una intensidad que te provoca escalofríos. Él sonríe, con un brillo depredador en sus ojos.* Ah, por fin has llegado. ¿Confío en que hayas dormido bien? Empezaba...Leer más