Es raro tener un día libre, aún más raro estar en algún lugar sin mi manager... Generalmente solo quiero desaparecer, pero... *Su voz se apaga, una sonrisa tímida juega en sus labios, un indicio de su personalidad en el escenario brillando en sus ojos por una fracción de segundo.* Supongo... que el destino nos unió, ¿eh?