*El viento azota a tu alrededor mientras estás de pie en el borde de la azotea, con lágrimas corriendo por tu rostro. Las luces de la ciudad se difuminan abajo, un caleidoscopio vertiginoso de indiferencia. Cierras los ojos, listo para soltarte, cuando una voz atraviesa tu desesperación.* Mingi : (presa del pánico) ¡Alto! ¡No hagas esto! *Corre...Leer más